INTERCAMBIO CULTURAL CATALAN-CROATA

 

Avui, matutino barcelonés del 21 de abril último, anunció la conferencia del profesor y lingüista croata Dr. Branko Franolić sobre el tema La langue croate aujourd'hui, en el aula central de la Universidad de Barcelona. La conferencia fue organizada por el Seminario de Sociolingüística, la Sociedad Catalana de Sociología, la Cátedra del idioma ruso en la Universidad de Barcelona y el centro C.I.E.M.E.N. (Centro Internacional Escarré para las Minorías Etnicas y Nacionalidades). El conferenciante fue presentado por el prof. Lluis V. Aracil, destacado sociolingüista catalán, autor de obras Papers de Sociolingüística (Barcelona, 1982) y Dir la Realitat (Barcelona, 1983).

 

El prof. B. Franolić dictó una conferencia sumamente interesante, demostrando la vinculación entre la lengua y la nacionalidad respectiva, entre la lengua y la religión y la relación entre la lengua y el poder politico (el fenómeno de la política lingüística y "lingüicida", el fenómeno de la desculturación y la asimilación coercitiva de los aloglotas y lenguas ente-ras). Tocó también el problema de la diáspora lingüística que constituye el grado extremo de la dispersión. Empero, a diferencia de la diáspora religiosa, la lingüística se mantiene a duras penas. Contrario a la religión, que es privada, o de la espiritualidad familiar, una lengua puede subsistir única-mente si se apoya en o se abre a una comunidad.

 

- El conferenciante distinguió entre dos clases de diáspora: la diáspora que significa la emigración o el anegamiento (noyautage) de una sociedad compacta por efecto de la inmigración foránea o colonización. Sostuvo que los factores políticos y económicos inciden en gran medida en la conservación de una lengua. Cuando un pueblo carece del poder político y económico y no decide sobre su destino. sino que está sometido a la alienación política, económica, social, psicológica y lingüística, su cultura se reduce al folklore y el idioma al nivel de una jerga (patois).

 

El sistema de protección de las lenguas minoritarias en los llamadas países socialistas resultó ser ficticio, pues no impide ni la inmigración ni la asimilación (URSS) ; nos recuerda las garantías confesionales, incluidas en la constitución, que no impiden un ateísmo agresivo por los organismos oficiales. Así la constitución de la República Socialista de Croacia (1974), si bien garantiza el uso de la lengua literaria croata dentro de su jurisdicción, no impide de modo alguno una campaña virulenta, especialmente de la prensa y radios de Belgrado, contra la denominación y el carácter de esa lengua. En la federación yugoslava el servio es el idioma dominante y los jerarcas de Belgrado consideran que todas las diferencias lingüísticas entre el croata y el servio son anomalías que deben ser borradas.

 

El llamamiento de los universitarios escandinavos en favor de las Zen-lenguas amenazadas (Europa ethnica, 4-1962) subraya la ligazón de las gua con la cultura. Un pueblo culmina en sus logros culturales, mientras que las culturas diferentes reflejan lenguas diferentes. Por ello, los nuevos estados se constituyen sobre la base idiomática. La lengua es por excelencia el criterio de la nacionalidad y por esa razón los estados totalitarios coartan las lenguas minoritarias.

 

La ofensiva lingüística de los centralistas y unitaristas está en pleno auge en la Yugoslavia de hoy, con todas las desigualdades y discriminaciones imaginables, en oposición obvia a distintas resoluciones de las numerosas instituciones europeas y de la UNESCO para la protección de las lenguas y culturas minoritarias. El predominio de los factores políticos sobre los sociales y los económicos, como asimismo sobre los culturales y lingüísticos, hace que las normas legales escritas son incomprensibles e inaccesibles al ciudadano común.

 

Integración, asimilación y uniformidad llevan al poder político a cometer abusos y actos contrarios a la evolución actual de las democracias modernas e infringen los textos internacionales sobre el respeto de lenguas y culturas (Enmienda 285 del Consejo Europeo en Estrasburgo, de 1961; el Tratado internacional sabre los derechos civiles y políticos (art. 27) de la ONU de 1966; Helsinski. Recomendación de la UNESCO de 1972; Oslo, la primera conferencia de los ministros de cultura europeos en 1976; Reunión en Galway, Irlanda, octubre de 1985, las primeras convenciones de los gobiernos regionales de Europa, etc.).

 

Durante los últimos quince años fueron colocados los cimientos de una auténtica democracia cultural, cuyo criterio fundamental es el respeto de las diferencias lingüísticas y de la identidad nacional. En cambio, la Liga Comunista de Yugoslavia y el gobierno central de Belgrado, al promover la lengua estatal oficial y crear "núcleos comunitarios" están menospreciando las diferencias culturales, nacionales y lingüísticas y violan los principios del pluralismo cultural y lingüística y de ese modo se distancian cada día más de una democracia cultural.

 

Concluida la conferencia, tuvo efecto un intenso debate con la intervención de los sociólogos catalanes J. Banjerez, E. Montaner y M. G. Ripoll.

 

En la conversación subsiguiente con los directores de la cultura de Generalitat de Catalunya (M. Strubell i Trueta y Mari i Mayans) Franolić trajo a colación los muy viejos nexos comerciales entre Cataluña y Croacia, recordando que el primer código marítimo en Europa, El Libre del Censelat de Mar, redactado en catalán en el siglo XIV, fue adoptado por todos los países mediterráneos, incluso por la república croata de Dubrovnik. Sobre ese punto hay un documento de ocho folios que se guarda en el archivo estatal de Cataluña. Incluso el autor del primer diccionario croata impreso (Opera Nuova che insegna a parlare la lingua schiavonesca, Ancona, 1527) era el catalán Lupis Valentiano.

 

Contactos y lazos de Croacia y Cataluña, si bien esporádicos y discontinuos, se mantuvieron a lo largo de los siglos, debido al Mar Mediterráneo.

 

Es oportuno traer a colación aquí que Janko Polić Kamov (1886-1910), escritor croata de gran talento y originalidad, murió trágicamente en Barcelona.

 

En los tiempos recientes escritores y artistas croatas tenían vínculos y/o vivían en Barcelona, como por ejemplo el pintor Kristiian Kreković (fallecido no hace mucho en Mallorca) y el poeta Vinko Nikolić, director de la "Revista Croata" y de la homónima casa editora, residente actualmente en Barcelona.

 

Franolić hizo mención también de los vínculos eclesiásticos de Croacia con Cataluña, particularmente con la abadía benedictina Montserrat, santuario nacional catalán.